Paseo de la Reforma

POR CDMX ISOMÉTRICO · PUBLICADO EL 20 DE SEPTIEMBRE DE 2026 · ACTUALIZADO EL 22 DE SEPTIEMBRE DE 2026

Paseo de la Reforma no nació como avenida. Nació como el camino privado de un emperador entre su castillo y su oficina. Siglo y medio después es la calle más reconocible del país y la única silueta vertical continua de la ciudad.

Reforma a la altura del Ángel, con la fila de torres hacia Chapultepec.
Reforma a la altura del Ángel, con la fila de torres hacia Chapultepec.

El camino de Maximiliano

En 1864 llegó a México Maximiliano de Habsburgo, instalado como emperador por la intervención francesa. Eligió vivir en el Castillo de Chapultepec, a varios kilómetros del Palacio Nacional, y necesitaba un camino directo entre los dos. Mandó trazar una calzada recta que salía del bosque en diagonal hacia el centro. Se llamó Paseo de la Emperatriz, en honor de Carlota.

Esa diagonal es la clave para leer Reforma en el mapa. Casi todas las calles de las colonias vecinas siguen retículas propias, y Reforma las cruza a todas en ángulo, sin acomodarse a ninguna. No fue trazada para servir a los barrios; los barrios se trazaron después, a sus lados.

Tras la caída del imperio en 1867, el gobierno republicano le cambió el nombre por el de Paseo de la Reforma, en referencia a las Leyes de Reforma. El trazo se quedó.

Un bulevar a la europea

El modelo eran los grandes bulevares de París: calzada ancha, camellones arbolados y glorietas en los cruces principales, cada una con un monumento en el centro. Durante el Porfiriato, Reforma se convirtió en la vitrina de la ciudad moderna y en la dirección preferida de las familias ricas, que construyeron residencias a lo largo de ella.

Las glorietas funcionaban como salas al aire libre, y cada una recibió su monumento: Colón, Cuauhtémoc, y la más famosa de todas, la columna de la Independencia, inaugurada en 1910 para el centenario. El Ángel, como todos le dicen, se volvió el punto de reunión de la ciudad para celebrar y para protestar.

1910 se inaugura la columna de la Independencia, en el centenario

De mansiones a torres

Casi ninguna de aquellas residencias sobrevive. A lo largo del siglo XX el valor del suelo subió tanto que las casas fueron sustituidas por oficinas, hoteles y bancos. El cambio se aceleró cuando la ingeniería permitió construir alto con seguridad sobre un suelo blando y sísmico.

Torre Mayor, terminada en 2003, marcó el inicio de la etapa actual. Después vinieron Torre Reforma, la Torre BBVA y Chapultepec Uno, entre otras. Hoy el tramo entre la glorieta de la Diana y el bosque concentra la mayor parte de los edificios más altos del país.

En el mapa ese tramo salta a la vista de inmediato: es el único lugar de la ciudad donde las torres forman una fila continua. En cualquier otra zona los edificios altos aparecen sueltos; en Reforma forman una pared. Y justo detrás de esa pared, a una o dos cuadras, la Juárez y la Cuauhtémoc siguen siendo de tres y cuatro pisos.

La calle como plaza

Reforma es también el escenario público de la ciudad. Los domingos, un tramo se cierra a los coches y se llena de bicicletas y corredores. Las marchas, los festejos deportivos y los desfiles pasan por ahí. Es la avenida donde la ciudad se muestra.

Su camellón es, además, una galería: por temporadas se instalan exposiciones de fotografía y escultura en las rejas del bosque y a lo largo del paseo.

Las glorietas, una por una

Recorrer Reforma del centro hacia el bosque es pasar por una secuencia de glorietas, y cada una cuenta un capítulo distinto de la ciudad.

El Caballito. En el cruce con Juárez y Bucareli estuvo durante más de un siglo la estatua ecuestre de Carlos IV hecha por Manuel Tolsá. En 1979 la estatua se trasladó a la plaza frente al Museo Nacional de Arte, y en 1992 se instaló en su lugar una escultura amarilla de Sebastián que conserva el apodo: El Caballito.

Colón. La glorieta tuvo por décadas un monumento a Cristóbal Colón. La estatua se retiró en 2020 y desde entonces la glorieta es un sitio de protesta y de memoria, conocido por muchos como la Glorieta de las Mujeres que Luchan.

Cuauhtémoc. En el cruce con Insurgentes está el monumento al último tlatoani mexica, inaugurado en 1887. Es el cruce de dos de las avenidas más importantes de la ciudad: Reforma, que la atraviesa en diagonal, e Insurgentes, la más larga, que la recorre de norte a sur.

El Ahuehuete. Donde durante casi cien años hubo una palmera gigante que se volvió símbolo de la avenida, hoy hay un ahuehuete. La palmera enfermó y se retiró en 2022, y en su lugar se plantó el árbol nacional de México.

El Ángel y la Diana. Después vienen la columna de la Independencia y, más adelante, la fuente de la Diana Cazadora, de 1942. Del Ángel hacia la entrada del bosque se extiende el tramo de torres que domina la silueta de la ciudad.

La Reforma que casi nadie recorre

Lo que la mayoría conoce como Reforma es el tramo entre el Centro y Chapultepec, pero la avenida sigue en las dos direcciones. Hacia el norte, desde los años sesenta, se prolonga rumbo a Tlatelolco y más allá, con un carácter completamente distinto: sin torres de oficinas, sin glorietas monumentales, entre unidades habitacionales y barrios populares.

Hacia el poniente, al salir del bosque, Reforma se vuelve la avenida principal de las Lomas de Chapultepec y termina ligándose con la salida hacia Toluca. Ahí es una calzada arbolada entre casas grandes, curvas y cerros: otra ciudad, con el mismo nombre de calle.

En el mapa vale la pena seguirla completa, porque en un solo trazo resume el contraste social y geográfico de la ciudad: el norte popular y plano, el centro de las torres y el poniente residencial sobre las lomas.

El arranque de Reforma cerca del Caballito, junto a la Alameda.
El arranque de Reforma cerca del Caballito, junto a la Alameda.

Cómo verla en el mapa

Ver Reforma en el mapa

Sigue leyendo