La Roma y la Condesa

POR CDMX ISOMÉTRICO · PUBLICADO EL 22 DE SEPTIEMBRE DE 2026

La Roma y la Condesa son dos colonias vecinas que, vistas desde arriba, parecen una sola. De cerca son distintas, y su historia resume más de un siglo de la ciudad: nacieron como barrios de lujo, se llenaron de edificios art déco, se vaciaron después de un sismo y volvieron a ser las colonias más buscadas de la capital.

La Roma y la Condesa: la retícula recta de una y las curvas de la otra.
La Roma y la Condesa: la retícula recta de una y las curvas de la otra.

La Roma: una colonia de principios de siglo

La colonia Roma se fraccionó a principios del siglo XX sobre terrenos de antiguos potreros al sur de la ciudad. Entre sus promotores estaba Edward Walter Orrin, un empresario del circo, y el nombre de la colonia viene de un antiguo barrio llamado Potrero de Romita. Sus calles recibieron nombres de ciudades y estados de la república: Durango, Colima, Tabasco, Orizaba, Córdoba.

Fue diseñada para las familias acomodadas del Porfiriato, con avenidas anchas y camellones arbolados, como Álvaro Obregón, y con residencias de estilo francés. Muchas de esas casas todavía existen, aunque convertidas en oficinas, galerías, restaurantes o departamentos.

En el mapa la Roma se distingue por su retícula regular y ordenada, de manzanas grandes, con dos plazas principales que funcionan como corazones: la Plaza Río de Janeiro en la Roma Norte y la Plaza Luis Cabrera un poco más al sur, cada una con su fuente.

La Condesa y el hipódromo

La Condesa se levantó sobre los terrenos de una hacienda cuyo nombre recordaba a la condesa de Miravalle, y buena parte de ella se trazó en los años veinte sobre un antiguo hipódromo. Cuando el hipódromo desapareció, la pista no se borró: se convirtió en una avenida.

Esa es la avenida Ámsterdam, y es uno de los rasgos más reconocibles de todo el mapa. Es un óvalo cerrado, con camellón arbolado, que da la vuelta completa sin una sola esquina recta. Las manzanas que están adentro y afuera del óvalo tienen formas curvas y trapezoidales que no existen en ningún otro lugar de la ciudad. Si alguien te pregunta dónde estuvo el hipódromo, basta con señalar la forma de la calle.

1 óvalo la avenida Ámsterdam sigue exactamente la pista del antiguo hipódromo

Los parques: México y España

En el centro del óvalo está el Parque México, oficialmente Parque General San Martín, inaugurado a fines de los años veinte. Tiene un foro al aire libre, un lago con patos, caminos curvos y una arboleda densa que lo hace de los parques más agradables de la ciudad. Muy cerca está el Parque España, más pequeño, con juegos infantiles.

Los dos parques son el motivo por el que tanta gente quiere vivir ahí: en una ciudad con pocas áreas verdes por habitante, tener un parque arbolado a dos cuadras cambia la vida diaria.

El art déco

Las décadas de 1930 y 1940 llenaron la Condesa de edificios de departamentos en estilo art déco y funcionalista: fachadas con líneas horizontales, esquinas curvas, balcones corridos y vestíbulos con herrería geométrica. El más famoso es el Edificio Basurto, en la calle de Mazatlán, obra de Francisco J. Serrano, con una escalera helicoidal que se ha vuelto un emblema del estilo.

Esos edificios fueron de los primeros de departamentos para clase media de la ciudad. Cambiaron la forma de vivir: de la casa sola con patio al departamento en edificio, con vecinos arriba y abajo.

1985 y el vaciamiento

El sismo de 1985 golpeó con fuerza a la Roma. La colonia está en la zona de transición entre el antiguo lago y las lomas, y varios edificios se derrumbaron o quedaron inhabitables. Muchas familias se fueron. Durante los años siguientes la Roma tuvo casas abandonadas, rentas bajas y una fama de colonia venida a menos.

Paradójicamente, eso fue lo que la salvó. Las rentas bajas atrajeron a artistas, estudiantes, galerías y pequeños negocios. En los años noventa y dos mil, la Condesa y después la Roma se volvieron el centro de la vida cultural y nocturna de la ciudad, con cafés, restaurantes, librerías y bares.

2017 y el precio del éxito

El sismo del 19 de septiembre de 2017 volvió a derrumbar edificios en la Roma y la Condesa, y recordó que el suelo sigue siendo el mismo. Después del sismo creció el debate sobre las construcciones nuevas, los pisos agregados sin permiso y la verificación de los edificios antiguos.

El otro debate es el de los precios. La popularidad de las dos colonias, sumada a las rentas temporales para visitantes, hizo subir tanto el costo de vivir ahí que muchos vecinos de toda la vida se han tenido que mudar. Es la misma historia que han vivido barrios parecidos en otras grandes ciudades del mundo.

La Roma en el cine

En 2018 la colonia le dio nombre a una película: Roma, de Alfonso Cuarón, filmada en blanco y negro y ambientada a principios de los años setenta en una casa de la calle de Tepeji. La película ganó varios de los premios más importantes del cine mundial y llevó la imagen de la colonia a millones de personas que nunca la habían pisado.

Lo interesante para quien mira el mapa es que la Roma de la película es la anterior al sismo: una colonia de clase media acomodada, con casas grandes, trabajadoras del hogar que venían de otros estados y calles tranquilas. Es la Roma que 1985 cambió para siempre, y que la ciudad actual redescubrió después.

Para recorrerla a pie basta con seguir la calle de Orizaba de norte a sur, o la avenida Álvaro Obregón bajo sus árboles. En unas cuantas cuadras aparecen las casas porfirianas, los edificios art déco, los predios vacíos que dejaron los sismos y las construcciones nuevas que los ocuparon. Toda la historia de la colonia está en una sola caminata.

El Parque México, dentro del óvalo de Ámsterdam.
El Parque México, dentro del óvalo de Ámsterdam.

Cómo verlas en el mapa

Ver la Condesa en el mapa

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